Duró un puñado de minutos y alcanzó para encender todas las alarmas. En el arranque del triunfo de San Martín por 2 a 1 frente a Atlético de Rafaela, Kevin López sintió la rodilla derecha, intentó seguir y terminó en el suelo, con gestos que preocuparon desde el primer instante. Durante las horas posteriores se impuso la cautela, incluso frente a las primeras especulaciones. Este lunes, a las 11.48, en el complejo Natalio Mirkin, los médicos del "Santo" recibieron los estudios y la confirmación cayó sin matices: rotura del ligamento cruzado anterior y baja por lo que resta de la temporada.

La escena que terminó de explicarlo todo ya estaba escrita desde el inicio. A los tres minutos, López recibió de Santiago Briñone en la mitad de la cancha, encaró, dejó rivales en el camino y se metió en el área. El cruce con Francisco Nouet y Nahuel Cainelli desactivó la jugada, pero no el problema. El volante quedó tendido, tomó su rodilla derecha y pidió asistencia.

Intentó seguir. Se puso de pie, caminó, buscó probar. El cuerpo respondió con otra señal. Resbaló al sentir presión, volvió a caer y la secuencia se volvió concluyente. A los cuatro minutos ingresó el cuerpo médico. Lo asistieron, lo evaluaron en el campo y lo retiraron. Reingresó con la intención de continuar, pero a los 6:24 se sentó, se recostó con dolor evidente y golpeó el césped. A los ocho minutos salió definitivamente en camilla, reemplazado por Nicolás Castro. Desde el banco, minutos más tarde, volvió a ser retirado rumbo a los vestuarios entre aplausos.

En los días siguientes, el escenario se movió entre la incertidumbre y la prudencia en los pasillos de La Ciudadela. Circularon versiones sobre la gravedad de la lesión, pero desde el club decidieron no validar ninguna hipótesis sin respaldo médico. La postura fue clara: esperar los estudios oficiales antes de emitir un diagnóstico. Esa cautela se sostuvo hasta este lunes, cuando los resultados terminaron por confirmar el peor escenario posible.

El partido, mientras tanto, siguió su curso. San Martín logró imponerse 2 a 1 en una noche incómoda, marcada por la fricción y la necesidad de reacción. Sin embargo, la salida temprana de López condicionó el desarrollo desde el inicio. No fue una variante planificada, sino una modificación forzada que obligó a reconfigurar el medio campo en pleno arranque.

IMPACTO. Kevin López encara dentro del área y queda rodeado por Francisco Nouet (izquierda) y Nahuel Cainelli (derecha), en la jugada que terminó con su lesión. Foto de Osvaldo Ripoll/LA GACETA.

Dolor de cabeza para Yllana

La dimensión de la baja se entiende mejor cuando se observa su impacto en el equipo. López había llegado a préstamo desde Independiente hasta el 31 de diciembre y, en poco tiempo, se había convertido en una pieza funcional dentro de la estructura de Andrés Yllana. No sólo sumó minutos: aportó sentido. Claridad para circular, criterio para decidir y una lectura del juego que le permitió al equipo encontrar pausas en medio de la intensidad.

Los números acompañan esa lectura. Según datos de FootyStats, el mediocampista disputó diez partidos, con un balance de un gol y dos asistencias, además de participación directa en tres tantos del equipo. La misma plataforma lo ubica con una incidencia ofensiva alta para su posición, teniendo en cuenta su rol interno en el medio campo. A su vez, registros de FotMob indican que acumuló 451 minutos en cancha, con presencia constante tanto como titular como alternativa desde el banco.

Más allá de los datos, su influencia se percibía en el funcionamiento. Fue determinante contra Deportivo Maipú, donde le cambió el ritmo al equipo. Se consolidó frente a Nueva Chicago, con un gol que terminó de reforzar su crecimiento. En ese contexto, había empezado a construir una sociedad con Lautaro Ovando que le daba sentido al ataque y orden a la mitad de la cancha. La coincidencia ahora es inevitable: en cuestión de semanas, San Martín se quedó sin dos de las piezas más influyentes de aquel triunfo.

El impacto obliga a mirar el panorama completo. Con esta lesión, el “Santo” suma tres roturas de ligamentos en el plantel si se incluye a Nicolás Moreno, un dato que excede lo casual y empieza a condicionar la planificación. La estructura pierde alternativas en zonas sensibles y reduce el margen de maniobra para el cuerpo técnico.

DOLOR. Ya en el banco, sus compañeros asisten a López, que no puede apoyar con normalidad y deja señales claras de la gravedad. Foto de Osvaldo Ripoll/LA GACETA.

¿Qué decisión tomó la CD del "Santo" tras la lesión de López?

El foco inmediato está puesto en lo médico. En los próximos días deberá definirse cuándo será la operación y cómo se estructurará el proceso de recuperación. Existe la posibilidad de que López continúe su rehabilitación en Independiente, club dueño de su pase, en una lógica similar a la de Ovando, quien regresó a Argentinos para seguir su tratamiento.

Se trata de una baja de peso en un momento de calendario exigente, con una seguidilla de partidos que no da margen para acomodarse. En ese contexto, la CD del "Santo" no buscaría un reemplazo inmediato y aguardaría a la ventana de junio para evaluar refuerzos y definir cómo rearmar el plantel de cara a lo que resta de la temporada.